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Trucos de supervivencia | ¡La web de los Supervivientes!

TRUCOS DE SUPERVIVENCIA

Lo fundamental para sobrevivir en plena naturaleza es tener una gran decisión y fuerza de voluntad a prueba de cualquier imprevisto. El buen estado psicológico nos ayudará a volver con bien a nuestro medio habitual.

Cuando nos enfrentamos a una situación de supervivencia provocada es fácil salir airosos del trance, puesto que llevaremos en nuestro equipo todo aquello que sea necesario para prueba. En las situaciones reales de supervivencia las cosas cambian bastante, puesto que se suelen producir inesperadamente, por lo que nos coge de improviso y sin los medios necesarios para afrontarla.

Podemos considerarnos afortunados si en una situación de estas poseemos algunos instrumentos elementales, como botiquín, arma de fuego o machete, pero lo que realmente nos permitirá salir del paso es la maña y la agilidad que tengamos.

Una de las peores situaciones en que nos podemos encontrar es aquella en que debemos pasar el trance en soledadporque está claro que es más fácil sobrevivir en grupo, uniendo fuerzas, que en soledad. En este último caso deberemos echar mano de toda nuestra habilidad e inteligencia para conseguir llegar a la civilización o para resistir hasta que seamos rescatados.

Firmeza de carácter

Ante todo, debemos hacernos el firme propósito de superar esta difícil situación haciendo acopio de fuerzas y teniendo una firme voluntad de sobrevivir. Es difícil salir de la situación si mentalmente nos abandonamos y pensamos que no somos capaces de superar los malos momentos. Si abandonamos puede sobrevenirnos la muerte, hay que tener fe en la supervivencia porque esto nos puede ser de gran ayuda. Hasta tal punto es importante, que hay personas que después de pasar por las peores calamidades se han abandonado cuando ya estaban hospitalizadas y parecía que todo peligro había desaparecido.

En la actualidad, tenemos información muy abundante acerca de situaciones de supervivencia, proporcionada por personas que han quedado aisladas en los conflictos bélicos que se han producido en el último siglo, y que a través de sus memorias o recuerdos nos dicen que lo fundamental para sobrevivir en estas situaciones es tener una actitud psicológica totalmente positiva. Este es un consejo que debemos tener muy en cuenta, ya que estas personas, además de enfrentarse a los peligros naturales que aparecen en situación de supervivencia; como las inclemencias del clima o los animales salvajes, también se enfrentaban con el peligro de verse descubiertos por el enemigo y con ello perder la vida.

Es indudable que enfrentarse a estos peligros en solitario o en grupo puede producir un fuerte shock que debemos superar. Es inevitable padecer soledad, desesperación, miedo y angustia, pero todas estas sensaciones deben superarse con una fuerte voluntad de sobrevivir.

Hay que tener en cuenta que los inconvenientes físicos, como el dolor y la fatiga, en estos momentos son los que menos importancia tienen frente al hambre y a la sed, pero todo ello se puede superar teniendo una actitud positiva ante las dificultades.

Trucos de supervivencia

La autosugestión

Multitud de entrevistas y estudios realizados sobre personas que se han enfrentado a situaciones muy difíciles testifican que el ser humano es capaz de resistir mucho más de lo que en principio se cree y que una fuerte voluntad para sobrevivir es un arma valiosísima a la hora de superar las peores situaciones.

No debemos subestimar nuestra capacidad, ya que debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo es una máquina casi perfecta capaz de resistir los peores embates. En situaciones graves se adapta a dietas muy bajas en calorías y nuestra piel, que aparentemente parece débil y delicada, resiste formidablemente al sol, la lluvia y la nieve.

Consejos básicos para sobrevivir

Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es convencerse de que vamos a ser capaces de salir de esta situación y no abandonarse jamás. Para ello debemos seguir unos consejos básicos que se ofrecen a continuación:

  • Cuando pensemos que se puede producir una situación de supervivencia (al salir de cámping o hacer excursiones en sitios alejados de la civilización, por ejemplo) hay que prepararse un equipo mínimo de supervivencia que puede consistir en un pequeño botiquín, pastillas de sal (que se usan contra la deshidratación), un arma de fuego (que nos puede servir para cazar) y un buen machete o hacha pequeña que servirá en casos extremos para construir un refugio o para desollar animales.
  • Si vamos a hacer una excursión en avioneta o barco, el encargado o responsable debe llevar siempre un manual de supervivencia con consejos prácticos.
  • Con anterioridad, hay que estudiar algún manual o leer información de la que existe gran variedad en el mercado sobre técnicas de supervivencia y primeros auxilios.

El miedo

Es rara la persona equilibrada emocionalmente que ante una situación difícil de estas características no ha tenido miedo al dolor, a lo desconocido o a la incomodidad. Por supuesto, en estas situaciones sentir miedo es normal, pero debemos ser lo suficientemente fuertes para superarlo y con ello comenzar a realizar aquellas operaciones que nos permitirán salir del trance. Es decir, que no es lógico no tener miedo; hay que tenerlo, pero hay que saber vencerlo.

Por otro lado, el miedo es un poderoso aliado, ya que agudiza los sentidos y nos hace percibir el peligro con suficiente antelación como para prevenirlo (si estamos en un bosque nos permitirá oír con antelación la llegada de animales salvajes, por ejemplo). Por otro lado nos permite descargar el exceso de adrenalina que ha producido nuestro organismo como consecuencia de la tensión y resulta el mejor mecanismo de defensa ante lo desconocido.

Hemos dicho que debemos ser fuertes y controlar el miedo porque si esto no se hace así se puede convertir en pánico, lo que hará que la situación se descontrole y a partir de ahí estemos completamente indefensos ante los peligros que nos acechan. El pánico es la reacción más destructiva que puede darse en una situación de supervivencia, porque supone un desgaste innecesario con el cual perdemos las energías y la capacidad de discernir entre las cosas que conviene hacer y las que no. Por otro lado, el pánico suele llevar a una situación de inmovilidad que muchas veces es la causa de muerte más común en situaciones de supervivencia. El pánico a veces lleva a la desesperación, lo que en muchos casos ha conducido al individuo al suicidio por no poder afrontar la situación en la que se encontraba.

Como se ha dicho, lo mejor para evitar todas estas desgraciadas consecuencias es disponer de una buena información y tener una actitud positiva ante lo inesperado.

¿Qué hacer en una situación de supervivencia?

Cuando estemos aislados y en una difícil situación lo primero que hay que hacer, después de calmarse y adoptar una actitud positiva, es hacerse una serie de preguntas:

  • ¿A partir de la última situación normal vivida tengo referencia del punto donde me encuentro?
  • ¿Tengo a mano algún instrumento (radio o pistola de señales) para pedir ayuda urgentemente?
  • Si no puedo pedir ayuda y tengo que salir por mi propio pie ¿con qué elementos cuento para ello?
  • ¿Tengo agua y alimentos para sobrevivir varios días?
  • En caso de que haya heridos, ¿qué gravedad presentan¿ y ¿con qué elementos cuento para curarlos?

Después de plantearnos estas preguntas debemos hacer un inventario de la situación y de los elementos de que disponemos para ponernos a actuar inmediatamente.

Trucos de supervivencia inventario

Una vez hecho esto debemos plantearnos la situación geográfica y no movernos si no tenemos muy claro la dirección que debemos seguir. Hay que ahorrar el máximo de energía, ya que en estas ocasiones es más importante que el tiempo, excepto en situaciones con accidentados graves. Con lo cual hay que evitar cualquier actividad física inútil que nos reste energía que podremos necesitar en un momento determinado.

Después hay que llevar a cabo una exploración del lugar donde nos encontramos, pero sin perder de vista el lugar donde hemos acampado. Esta exploración nos servirá para reconocer el terreno y ver las posibilidades que tiene en cuanto a prestaciones de agua, comida y materiales para hacer un refugio. Cuando se abandone la base para algo se deben dejar marcas en el camino para que después sea fácil volver a ella.

Si estamos muy alterados merecerá la pena tomarse unos minutos de descanso que nos permitan analizar la situación fríamente y con ello tomar las decisiones más adecuadas para cada caso.

Debemos poner en marcha inmediatamente la inventiva y la creatividad porque ellas pueden ser factores importantes para conseguir nuestros fines, que en definitiva se reducen a ser salvados.

Encontrarse con indígenas

Otra de las cosas que hay que tener muy en cuenta es que no deben correrse riesgos innecesarios, ya que nos pueden conducir a situaciones todavía peores. Por ejemplo, no se debe vadear un río si no estamos seguros de que en la otra orilla estaremos más cerca de la civilización o va a ser más fácil nuestro rescate. Lo mismo ocurre con las subidas o bajadas de laderas escarpadas y con cruzar barrancos.

Otra de las cosas que se aconseja es que se imite en lo posible la conducta de los indígenas en caso de que nos encontremos con tribus o focos de población humana, por muy atrasada que se encuentre. Debemos observar que si ellos, haciendo lo que hacen, son capaces de sobrevivir, nosotros podemos hacer lo mismo con idénticos resultados. Los indígenas no suelen ser hostiles, por lo que deberemos ponernos en contacto con ellos, ya que seguramente recibiremos una valiosa ayuda y, además, hay que tener en cuenta que ellos conocen la región y nos pueden indicar las vías de salida. Pero no debemos obviar que hay que ser muy prudentes a la hora de establecer contacto con ellos, porque en algunas zonas pueden ser hostiles; también debemos tener presente no hacer nada que pueda ofenderlos porque no sabemos cómo van a reaccionar. Ellos nos pueden informar de dónde podemos obtener agua y comida.

Consejos para tratar con indígenas

A continuación se dan una serie de consejos para tratar con ellos:

  • A la hora de tomar contacto debemos dejar que sean ellos los que tomen la iniciativa, porque eso nos advertirá si son pacíficos u hostiles; los tratos a los que lleguemos deben hacerse directamente con aquel que represente la máxima autoridad.
  • Debemos tener ante ellos una actitud amistosa y nunca beligerante, y por supuesto debemos hacer gala de mucha paciencia dejando que lleven ellos el ritmo de las conversaciones. Nunca debemos mostrar temor y mucho menos esgrimir armas conocidas o desconocidas para ellos.
  • Otra de las cosas que ya se han citado anteriormente es que debemos respetar escrupulosamente todas sus costumbres por bárbaras que nos parezcan.
  • No debemos coger nunca ningún objeto suyo, a no ser que nos lo ofrezcan, por muy necesario que este nos parezca, y en caso de ser así debemos pedírselo.
  • En la mayoría de las tribus los jefes y chamanes son los hombres con los que debemos tratar directamente, evitando en lo posible el contacto con sus mujeres.
  • Siempre que se pueda obtendremos de ellos la información más extensa posible sobre la situación de nuestro campamento, así como la forma de obtener agua y comida, evitando el contacto físico con ellos, ya que esto les puede alterar.
  • Si podemos, debemos hacerles obsequios, pero no intentaremos darles dinero, ya que para ellos no suele tener ningún significado. Cosas aparentemente sin importancia como cerillas, sal o tabaco, serán más agradecidas que otras a las que en la civilización se les suele conceder mayor relevancia. En realidad, muchos de los objetos que nosotros apreciamos son a la hora de la verdad perfectamente inútiles. También suelen agradecer la ropa, aunque luego no se la pongan.

La soledad

Un enemigo contra el que deberemos luchar con mucha fuerza es contra la soledad. El ser humano que se enfrenta a la naturaleza solo, aparte de vencer el miedo y otros obstáculos, se encuentra frente a la soledad y el tedio que pueden menoscabar considerablemente su ánimo.

En los primeros momentos y a causa de la cantidad de cosas que debemos hacer, como se ha indicado anteriormente, la soledad parece no tener mucha importancia, pero con el tiempo se va apoderando del individuo hasta hacer presta en él.

Para combatir la soledad lo primero que se debe hacer es mantener la mente y las manos ocupadas. Por ejemplo: si ya hemos construido nuestro refugio básico y vemos que nos invade la melancolía, podemos intentar mejorarlo construyendo paredes más sólidas o buscando hojas más grandes para su techo, lo que aumentará nuestra comodidad. También podemos emplear el tiempo confeccionando armas más sofisticadas con lo que la naturaleza nos ofrece, o trenzando cañas para hacer alfombras o prendas de abrigo.

Hay que tener presente que si no queremos, el aburrimiento no nos invadirá, porque en situaciones de supervivencia nunca se acaban las tareas que pueden hacernos pasar por ella con más comodidad.

Trucos de supervivencia en soledad

El grupo

Según como reaccione el grupo ante una situación de supervivencia puede ser una ayuda o un peligro. Si el pánico hace presa en todos su componentes la supervivencia para el individuo puede ser difícil, ya que el pánico puede llevarnos a atacarnos unos a otros.

Sin embargo, cuando el grupo se adapta a la situación las cosas pueden ser mucho más fáciles y su conclusión más rápida.

Por otro lado se evitan los sentimientos de soledad y abatimiento y se logra una mayor firmeza psicológica.

Un grupo es como una cadena compuesta de eslabones y debemos tener en cuenta que en ellos siempre aparecen unos que son más débiles, por lo que el grupo los deberá ayudar en los momentos difíciles.

Se debe evitar en la medida de los posible la disensión ya que este es una de las cosas que socaba más rápidamente al grupo y puede llevar a peleas y luchas que lo único que harán será debilitar a sus componentes y a desgastes innecesarios.

Los grupos que funcionan a una sola voz de mando suelen tener muchas probabilidades de supervivencia, por lo que si se da el caso de no haber un jefe con anterioridad, se debe escoger uno para que dirija todas las operaciones; deberá ser la persona más capacitada.

Factores para mejorar las relaciones del grupo

Para mejorar las relaciones del grupo hay que tener en cuenta los siguientes factores:

  • Organizar actividades que tengan como fin la supervivencia colectiva.
  • Escoger a un miembro del grupo como jefe que irá delegando en otros las actividades más adecuadas para cada uno, informará a todos periódicamente de cómo está la situación y pedirá opiniones sobre cómo se deben dar los siguientes pasos.
  • Saber apreciar que se depende de los demás.
  • Es muy importante que todos acaten las órdenes del jefe, porque si no el grupo se desmembrará y conducirá a situaciones difíciles.

Otra cosa de la que debemos hablar es de que cuando vemos cerca un avión o un barco que creemos que nos va a rescatar y pasa de largo la desesperación y el miedo hacen presa de los componentes del grupo. En estas ocasiones hay que evitar perder los nervios, porque puede llevarnos a la desesperación.

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